Estos dos paisajes, a primera vista, son muy similiares.
Ambos están pintados en 1999 y sin embargo tienen una diferencia significativa :
El primero, que mamá tituló "La vaquita" fue el segundo que pintó ya que el color, la luz y el entorno son otoñales, mientras que el segundo, titulado "Vaquita en el río" es claramente primaveral.
Publico esta nueva foto del óleo que pintó mi madre con el título de "Junto al río" que, a mi parecer, tiene un cierto estilo "Naïf" muy primaveral y alegre.
Me he permitido poner una tonalidad sepia al oleo titulado "Iglesia Stratford-upon-Avon", que mi madre pintó tomando como modelo una lámina antigua de esta preciosa "Holy Trinity"
Vuelvo a publicar esta obra, en una mejor edición, porque el mes que empieza la primavera bien merece una pincelada de color.
Mi madre lo pintó en 1991 y representa la laboriosa tarea de la recogida del algodón, en un óleo lleno de colorido. Me gusta mucho ese horizonte amarillo y marrón que se funde con el cielo, crea una sensación de profundidad y quiere homenajear el esfuerzo a las personas que realizan ese trabajo que requiere una larga y dura jornada.
Vuelvo a publicar este cuadro, otro de mis preferidos dentro de los paisajes que pintó mi madre. Ella lo tituló "El bosque" mientras que para mi representa "Un remanso de paz".
Me transmite una tranquilidad y un sosiego al espíritu difícil de explicar, ya sea por la frondosidad de la arboleda, por lo entrañable de la casa o por el río apacible de aguas azules, el caso es que me inunda de bienestar.
He encontrado este pequeño cuadro, sin fecha ni título. Lo he titulado "Recuerdo andaluz" porque estoy segura que mi madre lo pintó pensando en su querida Almería, en las casas blancas, en los caminos que recorría de niña y en todos los recuerdos de su amada tierra.
También a mi me han traído a la memoria recuerdos de la infancia, de cuando íbamos allá a ver a los abuelos en verano. También para mi es un recuerdo andaluz y, sin querer, me he emocionado.
Un título muy simple para un paisaje extraordinario.
En este lienzo, mi madre quería plasmar la vida sencilla y humilde de las gentes del campo, con las mujeres recogiendo la cosecha, el almendro en for y el pueblo al fondo con la iglesia que se alza sobre las casas.
Este otro cuadro que he revisado en las fotografías que guardo, debió de venderlo o regalarlo y el escaneado de la fotografía no ha quedado muy bien.
Recortándolo y en esta vista más pequeña me gusta más porque se aprecia el conjunto de las casas, la vegetación y ese camino, título del cuadro, que parece que es la visión de un viajero que observa la vida del lugar desde la distancia que le otorga su condición de estar de paso.
Su título original es "De Galicia" y es un cuadro que ya había publicado anteriormente pero que he vuelto a fotografiar mejor.
El título hace referencia a esa imagen típica de la lluvia y la neblina que envuelve a esta región en invierno y que tanto me gusta, lo mismo que le gustaba a mi madre. Era, para ella, su recuerdo de Galicia, una tierra que la enamoró cuando fue a visitar a una vieja amiga suya.
El suelo mojado y el color del cielo son lo que más me atraen de este cuadro.
Aunque tenga un título de lo más sencillo, este paisaje otoñal es uno de mis preferidos. Es una estampa hermosa que incluye todos los elementos esenciales para sentir la vida en plena naturaleza, una vida sencilla que inspira tranquilidad y armonía.
Este precioso paisaje, titulado reflejos, transmite una tranquilidad inmensa y lo mismo que se reflejan los árboles en el agua, refleja la armonía que existe en la naturaleza.
He recortado esta parte del cuadro, para que se pueda apreciar el barquito de vela que cruza el agua en la distancia y que me parece un detalle encantador.
Entre 1989 y 1991, mi madre participó en tres ediciones del Concurso de pintura rápida organizadas por l'Associació d'Amics de la Història i de les Tradicions de Hostafrancs y este es uno de los óleos pintados en una de ellas.